Dorao Arquitectos

Mercado de Bailén

El cometido de este trabajo es elaborar un proyecto para determinar y desarrollar diversas actuaciones de renovación y reforma del Mercado Municipal de Bailén con el objeto de revitalizar su funcionamiento, redistribuyendo la disposición de los puestos para crear nuevos espacios y recorridos.

Partiendo de estas premisas y estos antecedentes se plantea un Proyecto de Reforma del Mercado Municipal de Bailén en el que se pretende la revitalización de este mediante la redistribución de los puestos, creando nuevos espacios y nuevos itinerarios de uso y una reforma integral y modernización de las fachadas que potencie la presencia del Mercado en el barrio.

La reforma del interior del mercado consiste en la redistribución de los espacios interiores para mejorar el comercio creando nuevas circulaciones y nuevas zonas de relación social que revitalice el Mercado actualizando la manera de comprar del cliente actual, que demanda nuevos espacios de relación y otros usos compatibles con el comercio tradicional. En el presente Proyecto se ha estudiado la manera de atraer al cliente, haciendo el espacio interior del Mercado más atractivo, reagrupando los puestos de manera que se puedan liberar nuevas circulaciones y espacios de restauración que atraiga al cliente no solo para comprar si no para estar y hacer partícipe al barrio del espacio del Mercado como un espacio más de esparcimiento y de relación social, o sea, integrando el mercado al barrio.

 

NUEVOS ESPACIOS INTERIORES

Para este cometido se han reubicado los puestos vacantes de manera que se han creado dos espacios diáfanos, uno tras la fachada principal y otro en el cruce del eje transversal del edificio, para nuevos usos compatibles.

El nuevo espacio diáfano creado tras la fachada principal se desarrolla en una superficie de 280 m2 aproximadamente. Aquí se ubicará el área de restauración, abriendo la fachada principal con grandes ventanales hacia la calle para dar luz al interior del Mercado y permitir las vistas hacia la calle desde la zona de mesas y creando así una interacción, tanto visual como funcional, entre esa zona del barrio y el propio Mercado. Se situarán dos kioscos para restauración que albergarán los dos bares que actualmente dispone el mercado. Para evitar la reverberación del sonido en el nuevo espacio se ha proyectado una pérgola con lamas de fonoabsorbentes fabricadas con material reciclado que atenuará y acondicionará acústicamente la nueva plaza interior. Para homogeneizar esta área el acabado del pavimento se realizará con material vinílico diferenciándolo del espacio comercial de Mercado y proporcionándole una mejora higiénica.  

El otro espacio diáfano se ubicará en una zona más cercana a las entradas por la calle Natalia y será de uso polivalente para diferentes actividades del Mercado, incluso del barrio, potenciando así la ampliación de los horarios de uso del propio mercado. Se propone un espacio versátil, a modo de plaza, con mobiliario de madera, combinando jardineras con bancos, que puedan ser trasladados en el caso de utilizar el espacio para eventos diferentes al uso diario. En este espacio también se completará con otra pérgola de lamas fonoabsorbentes y pavimento vinílico que diferencie los distintos usos.

APERTURA DE NUEVOS PASILLOS

Para facilitar el tránsito de los usuarios y también mejorar la ventilación y la distancia interpersonal de los usuarios se abren dos nuevos pasillos. Un nuevo eje longitudinal entre los puestos que, uniendo las plazas interiores de nueva creación, permiten a su vez la disposición en esquina de muchos puestos mejorando y ampliando la superficie de venta sin aumentar el área ocupada por este. En la zona de pescadería se abre un nuevo acceso, eliminando dos puestos, que prolonga eje transversal del Mercado haciendo más permeable y fluido el tránsito del usuario en ese sentido.

 

REFORMA DE FACHADAS

Respecto al aspecto exterior del edificio, además abrir ventanales a la plaza Bailén y crear un vínculo visual entre la plaza y el interior del Mercado, se ha optado por reformar las fachadas con un lenguaje arquitectónico superponiendo una nueva piel al edificio existente en dos planos diferentes: un aplacado sobre el cerramiento existente y una segunda piel de chapa perforada separada del plano de fachada, a modo de celosía, a partir de la altura de remate de los accesos.

Cerramiento existente

Tanto la fachada principal como la de calle Natalia, se revisten mediante un sistema de fachada ventilada a base de paneles laminados de alta presión HPL (tipo Trespa) instalados mediante rastreles sobre la fachada existente. Estos paneles son de alta resistencia, fácil limpieza y gran resistencia a

Fachada de chapa perforada

La parte superior de las dos fachadas, por encima de la línea de los accesos, se proyecta con una piel de chapa perforada y grecada con acabado lacado metálico (color a elegir por la D.F.), a modo de celosía que protege del sol los huecos existentes en la fachada. La colocación de esta fachada de chapa se instala mediante una subestructura de acero galvanizado, anclada al cerramiento existente, que la separa del plano de fachada.

En la fachada a la Plaza de Bailén esta piel se desarrolla aunando los cuerpos de mayor altura, como son las dos entradas desde la plaza, para realzar, e incluso subir, la línea superior del conjunto, y potenciar la escasa altura que presenta ante sendos edificios medianeros de nueve plantas de altura. Un letrero de grandes dimensiones con iluminación posterior que reza “MERCADO BAILÉN”, conforma el conjunto de la fachada.

En la fachada de la calle Natalia se recrece la cornisa del ámbito del patio y el cuarto de basuras hasta el nivel del resto de la fachada. La fachada en esta calle, al tener un mayor desarrollo horizontal que la fachada principal, se opta por enfatizar las tres entradas de manera que se destaquen estas desde el comienzo de la calle.

error: Contenido protegido