Mercado de Carranque
El edificio, pese a ser un mercado, presenta una disposición en planta “basilical”, pues se dispone una nave central de gran envergadura y en una sola planta, flanqueada por dos naves laterales de menor altura y un anexo en la parte posterior que une ambos volúmenes laterales abrazando este prisma central.
La idea de la intervención es reducir el número de puestos a la mitad y darle una mayor dimensión y una mejora de las instalaciones a estos, ocupando los soportales laterales del edificio que, además de no utilizarse hoy en día, se elimina la posibilidad de una situación insalubre pues estos espacios son ocupados asiduamente por indigentes. La superficie media de los puestos en el estado original del edificio no llegaba a los 5 m2. La superficie de los puestos actuales está entre 8 y 9 m2 cada uno dependiendo de la situación.
Para los vanos de los arcos cegados de las fachadas laterales se han colocado unos tableros practicables de madera sintética separados del paramento de tal manera que se la instalación de la iluminación de cada arco queda oculta y la luz se derrama por el chaflán del zócalo hacia abajo y hasta el arco de medio punto hacia arriba. Estos arcos se ciegan con tres chapas metálicas escalonadas ascendentes ascendente con acabado de oxirón gris forja.





