Museo del vidrio y el cristal
El presente proyecto desarrolla los documentos necesarios para la construcción de un edificio anexo al Museo del Vidrio que sirve de ampliación de éste por donde se dispondrá el nuevo acceso. El solar destinado a dicha ampliación está situado al Este del actual Museo del Vidrio, en el histórico barrio de San Felipe Neri, barrio que pertenece a los primeros arrabales la antigua medina de Málaga, llamado arrabal de la Fontanilla (o Fontanalla). Tiene forma de L y el extremo Sureste conforma la esquina que se genera entra la plaza del Santísimo Cristo de la Sangre y la pequeña calle Chinchilla. Este enclave es de gran importancia pues el futuro edificio que ocupará el solar será el primero que se encuentra al llegar a la Plaza y será en esta misma esquina donde se sitúe la nueva entrada del conjunto museístico. Otro condicionante que genera expectativas en el solar son los restos encontrados en el subsuelo de un horno alfarero que podría datar del Siglo XVII. Parece ser que fue el horno que utilizaba un alfarero llamado Chinchilla que vivía en la casa que ocupaba el solar. La idea es integrar el hallazgo en el propio proyecto para potenciar el valor histórico del barrio y de la arquitectura de la época.
Con el objeto de ofrecer un espacio abierto y ajardinado al barrio y mejorar la ubicación de la entrada y el recorrido accesible al Museo se dispone de un patio cuadrado a modo de corralón decimonónico que organiza el nuevo acceso al edificio desde la Plazuela del Sanísimo Cristo de la Sangre.
En la planta baja el edificio se ajustaría estrictamente a la alineación exigida, y en las plantas superiores, para poder abrir este patio, se retranquea la fachada de calle Chinchilla, paralelamente a esta, de manera que lo construido cubre la medianera del edificio existente de museo que sube tres alturas más un casetón. Este cuerpo es una galería de 2m de ancho de PB+2, paralela a la medianera. En planta baja es una galería porticada. En la primera planta se desarrolla como galería cerrada que da acceso a un salón, como ampliación de la vivienda existente, y en la segunda planta es una galería abierta.
En la primera crujía desde la fachada principal, a la izquierda del nuevo acceso principal, se dispone de la nueva recepción del Museo. Este elemento se propone en una sola planta con la intención de permitir las vistas a la iglesia de San Felipe Neri desde el patio de nueva creación, desde la cubierta aterrazada que cubre la propia recepción y desde el fondo de la parcela.
La crujía situada al Norte de la parcela se desarrolla en dos zonas diferenciadas. La primera, que linda directamente con el museo actual, se distribuye en tres plantas más un casetón. Ocuparía la parte Noroeste de la parcela. En la planta baja nos encontramos con un espacio diáfano abierto al patio donde se expone una zona arqueológica encontrada con un horno alfarero del siglo XVII. El resto de las plantas pertenece a la ampliación de la vivienda existente. En primera planta se ubicará un salón para la vivienda y sobre este estará el comedor. En la planta alta se amplía la habitación existente en el casetón regularizando la altura con cubierta inclinada para paliar el contraste de altura entre los volúmenes.
El fondo de la parcela que linda por su lado Este con la calle Chinchilla se cierra con otra galería abierta a continuación de la primera y, unificando las cornisas de esta, conforman el patio del edificio. En esta zona es donde se ubica la escalera y el ascensor que sube a las plantas altas del edificio. Este módulo cubriría la medianera del futuro edificio de la parcela de atrás.
Con lo planteado se puede resumir que la actuación propuesta se plantea desde un punto de vista de barrio, es decir la configuración del edificio ofrece al transeúnte la posibilidad de disfrutar de una nueva perspectiva de la Iglesia de San Felipe Neri desde un patio ajardinado. Para hacer posible esta configuración se plantea la ordenación de volúmenes propuesta y el cambio de alineación en plantas altas, reduciendo el aprovechamiento.
A la recepción del Museo se accede desde la nueva galería de planta baja. En este punto es donde se une el Museo actual con la ampliación, dejando la antigua recepción como zona de transición entre el edificio existente y la ampliación.



